Las Bolsas buscaron un escalón en los precios desde los primeros días del mes, pero la crisis aún sigue y los países europeos con un mercado único y una moneda única han mostrado que no pudieron organizar un intercambio de información del cumplimiento fiscal entre sus miembros. De este modo, no alcanzaron la coherencia de los sistemas fiscales entre si y con relación a los objetivos de la unión para consolidar el gran conjunto económico y monetario. El cambio en la tendencia demográfica y la incorporación de nuevos países miembro, requirieron de reformas económicas y estructurales que parece que ahora se harán -por lo que reflejan los mercados- para que se ahorra, invierta y principalmente se genere empleo. Ayer la inicial falta de consenso en la cumbre afectó a las Bolsas asiáticas por el uso horario, luego en Bruselas hubo optimismo por un acuerdo en los países miembro y esto favoreció a las Bolsas europeas.

Mientras la preocupación en el sector privado es por el auxilio a los bancos y la crisis en las deudas soberana -de las naciones-, lo que restringe y encarece el financiamiento a las empresas. A su vez, ya se percibe una desaceleración en el firme rumbo de China: sus exportaciones no crecerán mientras la recuperación de Estados Unidos siga lenta y los países europeos no logren una estabilidad.

En este contexto la Argentina, de enero a octubre, acumula U$S 8.162 millones de superávit en la balanza comercial: exportó por U$S 63.553 millones e importó por U$S 55.391 millones. Esto pudo ser mejor, pero la importación de combustibles afecta. Hay menor presión externa para bajar el valor de los cereales, pero las acciones en tres ruedas -de una semana corta- recortaron lo ganado en las primeras ruedas de diciembre.